Hace un tiempo viajé al país de Nunca Jamás, porque, nunca jamás había sentido nada igual... Allí conocí a la persona con la que vi el resto de mi vida... Doy fé... la vi... Y mientras me dormía, tenía la sonrisa más hermosa que nunca jamás había tenido... Sentí mi corazón como nunca, NUNCA, lo había sentido... sin recibir nada a cambio... Pero caí en un sueño demasiado profundo...
Del que cuesta despertar, del que aún susurran dentro de mi caricias que eran para siempre, secretos que eran solo nuestros... Islas que nacerían de los dos... sonrisas que viven en el fondo del mar, que solo con mirarte a los ojos y caminar con mi falda roja hacia las olas, se volvían coral...
Cuesta entender qué pasó mientras dormía, porqué te desenamoraste y porqué dejaste todo tu amor en mi, llevándote mi corazón...
Cuesta entender que ya no volverán los minutos a mi reloj, que Orión ya no es nuestro, que ya no habrá ese olor a café que un día, por primera vez durante mucho tiempo, hizo despertar mi casa...
Cuesta entender porqué ya no me quieres, sin más... Tal vez haya estado demasiado tiempo dormida... y aquel verde de mis ojos que te había hipnotizado perdió su efecto en la oscuridad...
Cuesta pensar en todo eso que ya no volverá... esos sueños... y con los que, doy fé, creí para toda mi vida...


